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Karl Popper por Marcelo Díaz

El 28 de julio de 1902, en Austria, nace el filósofo y profesor Karl Popper. Para saber más de su pensamiento y aportes, conversamos con el acádemico del Departamento de Filosofía de la Usach, doctor Marcelo Díaz.

¿Qué le motivó a estudiar a Karl Popper?

A mediados de los años 70 estudiaba en la Universidad Austral y había llegado allí un joven filósofo chileno formado en los Estados Unidos. Él nos enseñó la filosofía del lenguaje y la filosofía de las ciencias de última hora. 

Para comenzar a entender la última disciplina había que estudiar las ideas del famoso Círculo de Viena, grupo de científicos y filósofos de tendencia neopositivista. Las tesis de los vieneses a mí me impresionaron porque ahí encontré la expresión filosófica de la concepción de sentido común que tenemos de las ciencias. 

Para mi sorpresa había un pensador austriaco que en parte era producto del Círculo de Viena, pero que por otra se oponía vehementemente a varias de las ideas de ellos, este fue Karl Popper (Viena 1902-Londres 1994), quien en La Lógica de la Investigación Científica (edición original en alemán de 1934 y en inglés de 1958) y en los 3 volúmenes posteriores conocidos como Postcriptum (a La lógica de la investigación científica)  defendió  que lo básico en las ciencias no son los principios y tampoco los hechos y los enunciados que describen los hechos, sino que las teorías; que todo conocimiento, incluidas las observaciones de los científicos, está impregnado de teoría; que nunca descansamos en la verdad sino que nos aproximamos a ella; que la experiencia no tiene como fin verificar nuestros enunciados científicos, se emplea más bien para falsar o refutar lo que una conjetura, teoría o hipótesis predice, etc. 

Creo que Popper activó en mí, un mozalbete por aquella época, ese deseo muy propio de cualquier joven de ir contra la corriente. Y encontré en su obra no solamente novedad para calmar mi morbosa búsqueda de oponerme a lo establecido, sino que también rigor, imaginación. Aprendí con él y con otros filósofos que leí y con mis profesores que la filosofía es algo muy serio y a la vez una actividad muy bella.

¿Frase o idea que elegiría de Popper?

Popper fue un gran pensador, escritor y maestro y su pensamiento fue ampliándose, evolucionando, de manera que es posible citar varias frases o ideas de él que son muy estimulantes intelectualmente. Pero si hay que mencionar una me quedo con la siguiente por su maravillosa sencillez: “Las teorías son redes que lanzamos para apresar aquello que llamamos ‘el mundo’: para racionalizarlo, explicarlo y dominarlo. Y tratamos de que la malla sea cada vez más fina”. (La lógica de la Investigación Científica, p. 57).

Según su parecer, ¿cómo influyó él en el pensamiento de la sociedad?

En 1945 al terminar la segunda guerra mundial Popper abandonaba Nueva Zelanda (país en el que se había refugiado por su condición de judío) y se trasladaba a Gran Bretaña para enseñar en la prestigiosa London School of Economics, período en el que consolidó su fama mundial como filósofo. Pero también publicaba un libro que él consideraba su contribución personal a la lucha en contra del totalitarismo, ese libro le dio fama como filósofo político. Se trataba de La Sociedad Abierta y sus Enemigos, al que siguió La Miseria del Historicismo.

En estas obras hacía una crítica de las concepciones de la sociedad por parte de Platón, Hegel y Marx, teóricos políticos que consideraba que habían contribuido decididamente a la creación de sociedades antidemocráticas, cerradas. Junto con la fama arreciaron los críticos que le enrostraron ser el filósofo del neoliberalismo, junto con F. A. von Hayek. Sin embargo, a mi juicio este fue un error enorme promovido por personalidades políticas de la época (como Margaret Thatcher) que acercaban a Popper a sus propias posturas ideológicas, e incluso un premio Nobel de literatura (Mario Vargas Llosa) hacía de Popper un férreo defensor del neoliberalismo. Pero la verdad es que el filósofo incluso promovía la injerencia fuerte del Estado en la economía, algo completamente extraño al ideario neoliberal tal como lo hemos conocido hasta ahora. Quizás recordando la famosa frase atribuida a Aristóteles: Amicus Plato sed magis amica veritas (“Amigo (es) Platón, pero más amiga (es) la verdad”), Popper podría haber dicho a sus amigos políticos y escritores famosos: Amici Margaret et Mario sed magis amica veritas (“Amigos son Margaret y Mario, pero más amiga (es) la verdad”).

¿Qué le preguntaría si pudiera conversar con él?

En 1972 se publica Objective Knowledge (Conocimiento Objetivo) que incluye la famosa teoría del mundo 3 y su propuesta de una epistemología sin sujeto cognoscente.  Respecto del mundo 3, que es lo que quiero aquí destacar, él reconoce a los autores que lo inspiraron (Platón, Hegel, los estoicos, Frege) y, al mismo tiempo menciona en qué se diferencia de ellos. El mundo 3 que él llama “el mundo de los contenidos lógicamente objetivos” (productos de la mente humana) es, en realidad, lo que se ha llamado “el mundo de la cultura”. 

En la lista de autores con el que se reconoce en deuda no está Ernst Cassirer y yo me he preguntado por qué no lo incluyó si el parecido entre el mundo de las formas simbólicas (cultura) que postula Cassirer y el mundo 3 popperiano hay innegables parecidos. ¿Es que acaso le pesó mucho reavivar las tediosas discusiones que sobre la cultura (Kultur) se habían dado en la filosofía y humanidades tanto en Alemania como en Austria y que habían llevado a cierto desprestigio de la susodicha palabra? Esta es una pregunta con la que me gustaría ver cómo evaluaba Popper parte importante de la filosofía que le precedió. Pero también me gustaría hacerle otra pregunta más personal y psicológica para ver hasta qué punto él hacía carne lo que proclamaba en sus escritos: la necesidad de asumir consciente y sistemáticamente una actitud crítica. Esta otra pregunta sería: ¿cree usted que, al cambiar los términos, las palabras, logró hacer realmente un cambio conceptual?