Columna de la Directora Diana Aurenque: Cómo se construyen mayorías
octubre 4, 2021
Filosofía, memoria histórica y Derechos Humanos, por el Académico Mario Sobarzo
octubre 5, 2021

VI versión de los Debates Interescolares de Filosofía Usach 2021: ¿qué es legítimo esperar de las ciencias?

En julio se abrieron las inscripciones para que equipos de estudiantes de enseñanza media participaran de la VI versión de los Debates Interescolares de Filosofía Usach 2021, una instancia que busca que las y los concursantes dialoguen respecto al progreso científico-tecnológico, considerando las reflexiones de los filósofos Martin Heidegger, Friedrich Georg Jünger e Ian Hacking: ¿hay intereses “extra-científicos” en la objetividad de la ciencia (Hacking)? ¿son las tecnologías solo instrumentos o más bien “comprensiones” de la realidad (Heidegger)? ¿en qué consiste la “perfección de la técnica” que postula Jünger?

La convocatoria tuvo una buena acogida, la cual se tradujo en trece equipos de estudiantes de colegios y liceos de diferentes regiones del país (Los Lagos, Valparaíso, Tarapacá, Metropolitana). La actividad -que se está llevando a cabo vía online- contempla distintas etapas: la última semana de septiembre se realizaron las clasificatorias, donde los equipos pudieron preparar la pregunta de cada debate. La inauguración de estas jornadas estuvo a cargo de Cristián Soto, Doctor en Filosofía y Coordinador del Magíster en Filosofía de la Universidad de Chile. 

Durante el 25 y 26 de octubre se llevarán a cabo las semifinales en las que los 10 equipos que clasificaron en la etapa anterior, prepararán con anticipación las preguntas a abordar. Finalmente el 15 de noviembre se efectuará la final, en la que solo cuatro colegios avanzarán para definir entre ellos los puntajes del primer al cuarto lugar. 

Para conocer más de esta iniciativa, conversamos con integrantes del equipo organizador de los Debates de Filosofía: PhD Wilfredo Quezada, académico del Departamento de Filosofía USACH; Juan Pablo Valenzuela, Coordinador Profesional de los Debates Filosóficos USACH y Licenciado en Pedagogía en Filosofía de la misma casa de estudios; y Javiera Oporto, estudiante de Pedagogía en Filosofía USACH y parte del equipo organizador de los Debates.

Juan Pablo Valenzuela: ¿Qué objetivo tienen los debates interescolares?

Quieren ser una plataforma de vinculación de la Universidad con las instituciones educativas de diferentes regiones con una gran variedad de realidades. En este sentido, la actividad conecta a los colegios con espacios universitarios que garantizan su participación.  Además, los debates quieren poner en el espacio público la importancia y el valor de la filosofía para repensar aspectos específicos de la realidad y avizorar caminos de transformación. Es importante señalar que, en este caso, son estudiantes de enseñanza media los que tienen la posibilidad de reflexionar, dialogar entre sí y comunicar, tanto a su comunidad como a la universitaria, las ideas, críticas y contribuciones que tienen para la sociedad que habitan.

Estos dos elementos se suman al hecho que los Debates crean un espacio de argumentación, debate sano y colaboración entre estudiantes entorno a problemáticas filosóficas que abarcan una amplia gama que recorre desde preguntas existenciales, morales y políticas hasta, como ocurre en esta versión, inquietudes relacionadas con la ciencia y las consecuencias de la tecnología en el futuro próximo.

Wilfredo Quezada:  ¿Qué temas se abordan en esta versión de los Debates Interescolares?

El gran tema es algo que se ha vuelto estos dos años muy pertinente a la vida humana del planeta: la reflexión sobre la ciencia como construcción teórica y las tecnologías, que constituyen su dimensión práctica. Hoy más que nunca parece necesario elaborar un discurso y un debate de carácter filosófico sobre ellas pues, por una parte debemos estar todos y todas agradecidos/as de que la ciencia y sus aplicaciones se conecten a nuestra vida cotidiana pues no solo la pueden prolongar sino, de hecho salvar. Hay que pensar solamente qué habría sido de la vida humana si la pandemia del Covid-19 hubiese emergido 500 años atrás, en que la ciencia biológica como la conocemos ni siquiera había iniciado su camino. Pero, por otro lado, la ciencia y sus aplicaciones están detrás de enormes atrocidades e impactos negativos como las bombas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki y toda la sofisticada industria de la guerra, los proyectos eugenésicos, la producción serializada que elimina crecientemente la fuerza laboral humana, la sobreexplotación de los recursos naturales para favorecer el desarrollo de nuevas tecnologías, entre muchas otras. El eje entonces de lo que queremos que los y las estudiantes debatan en esta versión es este contraste casi paradójico que enfrenta la vida contemporánea, pero que lo hagan desde una perspectiva filosófica.

Wilfredo Quezada: ¿Por qué se eligió abordar esos temas?

En realidad lo importante, como dije antes, es que buscamos rescatar una perspectiva diferente de debatir en el colegio. No queremos que los y las estudiantes se concentren en describir solamente lo bueno y lo malo de vivir en la era de la ciencia y la tecnología y llegar después a conclusiones normativas, es decir, sobre cómo mejor comportarse frente a ese fenómeno. Ese es un tipo de debate, no el nuestro. Nosotros buscamos que los debatidores revelen los supuesto detrás de lo que es la ciencia como producto humano y sus aplicaciones. Por ejemplo, si la relación entre la técnica y el ser humano es esencial -estamos destinados a ser seres técnicos en la medida que existimos como entes situados en un mundo- o es algo que finalmente nos arrebata nuestra humanidad esencial para ser otra cosa (Heidegger). O si en realidad la técnica tiene un destino por sí misma que busca el poder y el dominio a través del control, la eficiencia y el confotr para lograr un control totalizador y tiránico que quitará todo lo humanamente bueno en ella (Jünger). O finalmente si en verdad la ciencia misma (de la cual fluye toda aplicación tecnológica) es, más allá de su arquitectura teórica, formal y matematizable, una proyección valórica de nuestras restricciones culturas, éticas y cognitivas en la que, sin embargo, no vale todo, pues sigue sometiéndose a un sentido común que pone objetividad y trasciende al fácil relativismo conceptual (Hacking).

Javiera Oporto: ¿Por qué realizar una instancia donde estudiantes de distintos colegios/liceos se encuentren?

Poder realizar estas instancias donde ser reúnen estudiantes incluso de distintas partes del país resulta fundamental para comprender la filosofía como un ejercicio que nosotros realizamos en plural, es decir, filosofamos con otros y con otras, a través de ello, sin duda, que podemos nutrir nuestro conocimiento teórico de la disciplina pero, por sobre todo, podemos ampliar nuestra visiones de mundo y nuestras experiencias según el diálogo que establecen los estudiantes y, en este conocernos y reconocernos, ver que hay aspectos que nos unen, otros que nos diferencian, nos muestra cómo esta práctica del debate es capaz de promover valores que son esenciales para la comunidad como lo son la tolerancia, el respeto y la pluralidad. También es importante porque esta actividad nos invita a pensar la filosofía como un espacio de encuentro y eso es súper bonito porque, finalmente, nos reunimos diversos actores de la educación y de la disciplina: profesores/as, estudiantes y académicos/as y podemos compartir experiencia acerca de la relación que tenemos con la filosofía y la escuela pero, por sobre todo, y que a mí parecer es lo más importante, donde radica la riqueza de esta actividad es que acercamos la filosofía a los estudiantes secundarios, y eso se convierte en un acto sumamente democrático, en el sentido de que ampliamos el ejercicio filosófico a las y los jóvenes de nuestro país.